lunes, 15 de abril de 2013

SABER LO QUE QUIERES Y HACIA DONDE VAS


SABER LO QUE QUIERES
Y HACIA DONDE VAS

©Giuseppe Isgró C.



-“Para volar tan rápido como el pensamiento y a cualquier sitio que exista…. debes empezar  por saber que ya has llegado….”-.
R. Bach
-“El que empieza algo ya tiene conseguida la mitad. Atrévete a ser sabio: empieza ya”-.
Horacio

-“El mundo dará pasó al hombre que sabe a donde se dirige”-.
Ralph Waldo Emerson

-"Cuando expresas gratitud al Ser Universal, diciendo: -Gracias, Eloí, porque ya sé lo que quiero y hacia donde voy-, has creado ya la condición idónea para percibirlo y realizarlo, en el aquí y ahora"-.
Giuseppe Isgró Cattafi


La clave del éxito, en la vida de toda persona acostumbrada a obtener  resultados positivos, reside en saber lo que quiere y hacia donde va. Concentra su energía, esfuerzo y creatividad mental únicamente a un objetivo a la vez, siguiendo la línea recta y sin desviaciones de ninguna naturaleza.
Determina, primeramente:
1. Qué es lo que quiere en la vida. Es preciso tener una meta claramente definida, enunciada por escrito, con la descripción de los resultados que deben ser alcanzados.
2. Divide la Gran Meta en objetivos parciales, estableciendo las prioridades y fechas máximas probables de realización de cada una, lo cual genera un compromiso y asume el reto de la obtención del logro, aplicando una de las leyes más poderosas: la ley de la asunción, es decir, da por hecho que en el lapso prefijado lo va a llevar a cabo.
3. Planea cómo va a lograr los respectivos resultados.
4. Actúa, en todo momento, con expectación positiva.
5. Se aboca con todas sus fuerzas y recursos a realizar los resultados apetecidos, en cada etapa, con tenacidad, voluntad decidida, desapego, auto-confianza e imaginación creadora.
6. Efectúa una retroalimentación constante para corregir las eventuales desviaciones del resultado apetecido.
La vida te ha dotado con todo el potencial necesario, y adecuado, para realizar los proyectos que concibes en tu mente! Toma con sabiduría lo que necesitas y lleva a cabo tu obra. El proyecto por realizar te pertenece y con él das tu aporte –cuota de engrandecimiento- a la Creación. Haz obras valiosas y hermosas para que reflejen la belleza y sabiduría de tu espíritu. Luego, lo que haces y los resultados que obtienes dirán quien eres.
Tan pronto hayas definido lo que quieres en la vida pon manos a la obra con rapidez. Escribe tu proyecto para darle carácter de permanencia, anotando las diferentes etapas del mismo y revísalo por lo menos una vez al día. En el acto de escribir tus objetivos y los resultados que esperas alcanzar, a corto, mediano y largo plazo, se activan los poderes creadores de la mente que van a coadyuvar a su realización. En esto reside uno de los secretos más poderosos de la ciencia de la realización personal.
Planear la estrategia para alcanzar el éxito en cualquier meta, comienza con adecuar el pensamiento estratégico a la realidad que se afronta.
El pensamiento estratégico puede desarrollarse. Debe adquirirse el hábito de actuar estratégica y tácticamente en todas las situaciones en que se interactúa, tanto a nivel de empresa como personal, aplicando el método científico, la creatividad y la intuición, es decir, la mente objetiva y la subjetiva; el poder de la razón y el poder perceptivo-creador del espíritu, de lo cual resulta una combinación en alto grado efectiva. A lo largo de CÓMO POTENCIAR EL AUTODOMINIO el lector -o la lectora-, encontrará todos los recursos necesarios para su puesta en práctica.
La estrategia del éxito, en todos los ámbitos esenciales de la vida, es un proceso cuyos factores claves pueden identificarse, sirviéndose de ellos con profundo dominio en el logro de los resultados a que se aspira.
Adoptar el hábito de actuar en base a planes estratégicos transforma el propio modo de vida, adecuando toda acción al logro de resultados específicos, previamente identificados.
La vía más corta, entre dos puntos, siempre es la línea recta, en cuyo recorrido debe accionarse con disciplina férrea, tenacidad, constancia y esfuerzo concentrado, con lo cual, con paso firme se alcanza la preciada meta. Recordemos otra vez el aforismo de la antigua Roma: -“La gota de agua constante orada la roca”.  Quien persevera en su acción alcanza el resultado esperado.  Paso a paso, con claro sentido de las prioridades, triunfa la persona con mente estratega y decidida a vencer cualquier obstáculo que se interponga en su camino, hasta alcanzar su respectiva meta, en cada una de las fases de la vida. Nada ni nadie tiene la potestad de interferir en la realización de los propios proyectos, por lo cual, al ejercer el propio derecho y cumplir con el deber inherente, todos se apartan para dejar el libre paso a quien conoce de antemano el lugar hacia el cual se dirige, para ocupar el puesto que le corresponde en el escenario del universo y en los acontecimientos según los tiempos.

LA CONVENCIÓN MENTAL

La meta claramente definida, enunciada por escrito, con la descripción de los resultados que deben ser alcanzados, funge de convención mental, es decir, de emisiones de ondas cuyas sintonías adecuadas atraerán a sí los elementos coadyuvantes, de acuerdo a la poderosa ley de atracción.
El roble, tiene impresa en su semilla la programación de lo que será una vez que ésta germine y se desarrolle como árbol. Esa imagen “mental” de lo que será es la meta claramente definida, enunciada e impresa en la semilla, con la planificación exacta de los resultados que deben ser alcanzados una vez germinada y en el proceso de su desarrollo.
Dicha programación atrae hacia las raíces o le permite absorber del medio ambiente, selectivamente, las sustancias químicas que le ayuden en su proceso de desarrollo para cumplir con el objetivo o meta que le asignó la Esencia Creadora Universal y/o -el respectivo maestro de la creación-.
El Rabdomante, o zahorí, cuando recorre cierta extensión de terreno con su varilla -“bacchetta”- bifurcada en las manos, en busca de agua o de algún mineral determinado, observa como la misma, accionada por una fuerza poderosa ajena a su acción volitiva, se inclina hacia el lugar donde se encuentra el agua o el mineral cuya convención mental  mantiene en forma clara en su mente. Si la convención mental era agua, la varilla del zahorí se inclinará inequívocamente hacia el lugar en donde existe agua y así sucesivamente con cualquier otro mineral cuya convención mental se haya adoptado como objetivo de búsqueda.
El autor, tiene un amigo, en la Provincia de Rágusa, Sicilia, el señor V. I., en cuya hacienda, -en una zona donde nadie solía encontrar agua-, con la ayuda de un zahorí, ubicó una fuente de cuya tubería de cuatro pulgadas emana un chorro permanente e inagotable de agua durante las veinticuatro horas, día tras día, año tras año. Él quiso enseñarle el pozo, personalmente, en enero de 1981. Allí, era fácil extasiarse contemplando en la lejanía una hermosa colina de floridos almendros, ya que Sicilia posee algunos de los paisajes más bellos del planeta.
Aquí se descubre porque la persona con mente estratega debe adoptar la correspondiente CONVENCIÓN MENTAL de los resultados a que aspira alcanzar. Este es un secreto poderoso muy antiguo.
Así como la semilla del roble siempre producirá un roble y el rabdomante –zahorí o radiestesista- encuentra el mineral acorde con su convención mental, la persona con mente estratega alcanza los resultados que su meta claramente definida y enunciada por escrito le ha llevado a programar la estrategia que fungirá de convención mental que atraerá hacía sí, selectivamente, los elementos que coadyuven en su realización. Quien esto comprende, tiene en sus manos la clave efectiva del éxito. El conocimiento es poder si se usa y aplica correcta y éticamente, dando valor por valor y haciendo lo mismo que a cada quien le gustaría recibir.
LEYES DE LA CONVENCIÓN MENTAL

Primera ley

En el reino de la mente, lo semejante atrae a lo semejante. Según la imagen sostenida y visualizada en la pantalla mental se materializa en la propia existencia.
Al efectuar una positiva selección de metas y resultados aspirados, la naturaleza humana se encargará de hacer el resto, con el propio concurso como canal de auto expresión.

Segunda ley

La mente para ser efectiva, trabaja sólo una imagen a la vez, selectivamente y en su respectivo orden de prioridad. Diferentes imágenes simultáneas neutralizan sus fuerzas entre sí.
La naturaleza dotó al ser humano con un mecanismo psico-programado efectivo para llevar a cabo su misión. Con él puedes resolver cualquier cosa y realizar, oportunamente, todo objetivo realista y alcanzable.
Toda meta es susceptible de ser dividida en sub-metas y/o etapas parciales, las cuales realizadas, por separado, una a la vez, en orden de prioridad, facilitan la labor de alcanzar la meta total.
Siguiendo la aplicación práctica de estas poderosas leyes y principios de la psico-dinámica del éxito, que enriquecerán integralmente tu vida, lleva a cabo el siguiente experimento con el fin de desarrollar una nítida, clara, fuerte y magnética convención mental que atraiga los resultados deseados y los elementos adecuados a su consecución.
                 I.   Enunciar, por escrito, el objetivo, con la descripción clara de los resultados que deseas alcanzar.
              II.   Planear cómo piensas alcanzar los resultados, estableciendo fechas topes de realización.
            III.   Leer la declaración que resulte tres veces al día, mañana, mediodía y noche, visualizando en la pantalla mental los resultados como si…..ya  hubiesen sido alcanzados.
En todo lo que hagas busca y encuentra la UNIDAD DE REALIZACIÓN a la medida de tu capacidad creadora.
Esto significa determinar el promedio de resultados que eres capaz de obtener en un período de actividad: un día, una semana, un mes, un año, tres años o más. Luego, analiza cómo puedes optimizarlos. Después de tres años de actividad continua, -y tomando en cuenta los últimos tres años cuando se ha estado en la actividad un período mayor-  el promedio que hayas obtenido te servirá de guía para proyectar los resultados en la programación de objetivos  para el período siguiente o el nuevo año que empieza.
La culminación de una etapa permite adquirir la suficiente fuerza y auto-confianza para abordar otras de mayor envergadura. Todo camino, por largo que sea, se recorre dando un paso a la vez, sin saltos ni intentando transitarlo todo de una vez.
La regla de oro, es: ubicar cada objetivo en el espacio y en el tiempo en base a su orden de prioridad dedicándole el lapso debido para realizarlo uno a uno. Luego se olvida de todo lo demás hasta que le llega su turno y esté de turno.

Tercera ley

La fijación de la fecha máxima establecida para llevar a cabo cada etapa de la meta es el molde que se imprime a los acontecimientos según el cual se plasma el contenido o resultado.
La naturaleza ha fijado un lapso en el cual debe ser realizada cada una de las actividades en los tres reinos naturales.
Cada una de las especies vegetales fructifica en un lapso determinado. Así ocurre en todo. Debemos emular a la naturaleza. Cada objetivo precisa un lapso para ser realizado el cual se requiere calcular para fijarlo como fecha tope probable que constituya una meta. Ello se traduce en una orden para el propio ordenador  -computadora- mental que actuará en consecuencias para alcanzar el logro en el tiempo prefijado. Funge de guía, de meta y de estímulo para ir incrementando el esfuerzo suficiente para culminarlo exitosamente, sobre todo cuando se va acercándose al momento oportuno en que su factibilidad es posible.

Adelante.

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