viernes, 12 de abril de 2013

EL PODER DE LA TENACIDAD

EL PODER DE LA TENACIDAD

©Giuseppe Isgró C.


- “Cuando te parezca que has de desistir en una empresa, redobla tus esfuerzos porque está cercana la victoria”-.
Proverbio popular

-“Proseguid y amanecerá la luz que brillará con creciente intensidad en vuestro camino”-.D`Alambert

-“Cuando...os parezca que ya no podéis resistir un momento más, no os rindáis entonces a la adversidad, porque precisamente es el punto en que las cosas pueden invertirse a favor vuestro”-.
E. Beecher Stowe

-En el acto de negarse a abandonar,
se activan los poderes creadores de la mente
y, oportunamente, se resuelven las situaciones o se alcanzan los resultados esperados; este es el secreto supremo-.
Giuseppe Isgró Cattafi


Del seno de la noche nace el alba.  De la tempestad emerge el arco iris, anunciando el buen tiempo.
Para tener éxito en la vida se requiere tenacidad en los propósitos, fe en los resultados, auto-confianza y determinación de triunfar, superando, creativa e inteligentemente, cuantos obstáculos prueban tu fortaleza y coraje.
La tenacidad es la puesta en práctica de la fe y la máxima expresión de su efectividad. Querer alcanzar el triunfo es la clave de todo. Si tú crees, puedes, siempre.
Ten presente que, tú, eres tenaz por naturaleza y que al adquirir consciencia del grado de tenacidad que posees la activas instantáneamente. Con cada acción que emprendes, la fortaleces.
Forja, cada día más y mejor éxito en todas las áreas prioritarias y esenciales de tu vida.
Tu capital lo conforman la combinación de: elevadas y bien definidas metas; acción constante y firme voluntad de trabajo en pos de los resultados; honestidad, fortaleza, templanza y buenos hábitos; sana aspiración de progreso; correcta visión de la vida y de las oportunidades cambiantes, la cual incrementas con una sólida cultura profesional y clásica.
Desarrolla, gradualmente, tus actividades, con un programa a largo plazo. Sé una persona  benefactora de la humanidad por los útiles y filantrópicos servicios que prestas, siempre en un mejor nivel.
El 21 de octubre de 1879, Tomás Alva Edisón, después de probar más de diez mil filamentos diferentes, puso en funcionamiento la primera bombilla eléctrica, la cual duró cuarenta y cinco horas seguidas. Posteriormente la perfeccionó. Fue un triunfo de su genio inventor, sostenido por una fe inquebrantable y una acción tenaz e inmutable, demostrando que todo es posible para la persona que firmemente cree en las posibilidades de su objetivo.
Napoleón, sostenía que la palabra “imposible” solo existía en el diccionario. Afirmaba: -“Pienso luchar hasta el fin para conseguir mi ideal”-. Sus hazañas demuestran su genio portentoso. El Código Napoleónico, redactado bajo sus directrices, es un logro cuyos beneficios aún perduran.
Un antiguo aforismo expresa: -“Todo lo que la mente puede imaginar, el ser humano lo puede realizar”.
El secreto de la tenacidad es el amor. –“Dónde amas, allí está tu ser”-, dice un sabio proverbio.
Si amas tu trabajo, tu misión y propósito en la vida, automáticamente, emerge del interior la potencia suficiente que imanta la voluntad transformándola en invencible; orienta la imaginación que abre nuevas vías de realización donde antes inexistían caminos y convierte en tenaz el esfuerzo aplicado al trabajo creativo y prospero que, paso a paso, y una a una, va conquistando todas las metas que el ser humano se antepone, de acuerdo a las inquietudes de los tiempos, en sus múltiples ciclos existenciales.
La conciencia del propio deber, y derecho, necesidades y deseos, aspiraciones e ideales, niveles de exigencias y anhelos de perfección, alimenta la tenacidad cuando la voluntad requiere estímulo.
La constancia en la acción debe ser gobernada por la razón y la meditación reflexiva. Antes de emprender la realización de cualesquiera objetivos, es preciso hacerse cargo probable de los resultados, para determinar si éstos, una vez alcanzados, son satisfactorios y justifican el despliegue de energía, recursos y tiempo, aplicados.
Una vez tomada una decisión, es preciso persistir hasta el final, cueste lo que cueste, única manera de fortalecer la voluntad y auto-estima y dejar de pasar a otra cosa hasta haber alcanzado el resultado apetecido. Esta actitud fortalece la confianza en sí y permite tomar pleno control sobre  las situaciones y circunstancias antepuestas a la propia atención.
Un escritor o escritora de éxito, después de cierto número de obras, alberga la certeza absoluta de que la nueva que emprende llegará a feliz término. Igual confianza genera la persona que, a nivel de empresa, o profesionalmente, emprende la realización de un nuevo proyecto.
Cada persona exitosa sabe que, cuando la tarea llega a afrontar las pruebas mas firmes, su tenacidad aplicada, con paciencia, serenidad, entusiasmo y amor, le permiten recorrer, con efectividad, el camino que, directamente, conduce a la meta aspirada.
Cuando se introduce un clavo, en la pared, se observa una primera fase de fácil acceso; una segunda que requiere martillar firme y tenazmente, una y otra vez, hasta vencer la resistencia; en la tercera fase, llega el momento en que, un solo golpe es suficiente. Hay que martillar hasta lograr el propósito.

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Parafraseando a Simón Bolívar, podría decirse: -“El valor, la habilidad y la constancia hacen la buena fortuna”-.
Todas las cosas, cuando se afrontan con responsabilidad y firme decisión, siempre se resuelven favorablemente.
Quienes han bajado en un pozo, recuerdan como, en el momento de volver a la superficie, se requiere hacer un esfuerzo adicional, de la voluntad, para salir. Asimismo acontece en la vida, cuando se está más cerca de lograr un resultado, se presenta un momento de prueba de fuerza, el cual es superado sólo por quienes son más tenaces. Es una especie de selección natural en base a la fortaleza suficiente y necesaria, en cada caso.
Recuerda que, en cualquier situación en que te encuentres, desde el momento que te toca afrontarla, es porque estás en condiciones de superarla con éxito, caso contrario, la misma, habría dejado de presentarse.
La ley cósmica expresa: -“Las situaciones encierran en sí mismas los recursos para resolverlas, siempre”.
La clave es la tenacidad, acompañada de la correcta visión de las cosas y de la asunción de la responsabilidad que a cada quien compete, oportunamente.
La vida ayuda a quienes se dejan ayudar, apoyando a quienes son tenaces, por cuanto aún sin saberlo, son los instrumentos que el Creador  utiliza para realizar la Gran Obra.
Cuando los mineros excavan para encontrar una veta de determinado mineral, llega un momento en que experimentan el impulso de abandonar; quienes persisten se percatan, casi siempre, que con profundizar apenas unos centímetros más, encuentran el preciado filón.
La vida prueba la fe y la voluntad de cada persona poco antes de ofrecerles importantes beneficios, para ver si son merecedores de tan importantes privilegios.
Sólo quienes persisten, tenazmente, obtienen los anhelados resultados. La Ley Cósmica expresa: -Cuando más intensa se vuelve la lucha y más a fondo se experimenta la exigencia de la vida, más tenazmente hay que perseverar, por cuanto, es cuando más cerca se está de la deseada meta, la cual se alcanza, oportunamente y de la mejor manera, siempre-. En todos los tiempos ha sido así.
Toda persona de éxito ha observado  dos cosas: la primera: después de enfrentar las pruebas menos fáciles, acto seguido ha logrado los más grandes triunfos, lo cual demuestra el principio de que, en los momentos en que se requiere emplearse más a fondo, se está más cerca de obtener los mejores resultados. La segunda: la vida, después de época de abundancia, somete a las personas a pruebas de mayor envergadura de las que hayan enfrentado con anterioridad, como una preparación para alcanzar una evolución ascendente en pos de su autorrealización.
Las luchas templan la voluntad y permiten efectuar la plena evolución humana. Hay que aceptar las pruebas de la vida con gratitud, paciencia, serenidad y persistencia en superarlas.
Mientras más intensas sean las exigencias de las circunstancias, más elevados serán los beneficios una vez superadas las respectivas pruebas.
Los obstáculos superados constituyen una preparación para las tareas de mayor envergaduras que acto seguido la vida presentará. Quien persevera, vence.
Da las gracias a la Inteligencia Infinita por las pruebas que te antepone en tu diario vivir, por cuanto es indicio de que se te considera con merecimientos por las responsabilidades inherentes, y, mediante su superación exitosa, alcanzas la necesaria evolución en tu actual ciclo de vida, de acuerdo a la misión que has traído.
Persiste, tenazmente. Sigue adelante. Parafraseando a Séneca, podría decirse: -“Persevera sin tener en cuenta cuanto has de experimentar, sino lo  que has de conseguir, y, confía en tu honesto cometido, tal como lo hace toda persona de bien. Considera lo que es provechoso, seguro y prospero”.
Desarrolla una efectiva tenacidad aplicando las siguientes reglas:
I.   Define tu propósito en la vida, estableciendo metas a corto, mediano y largo plazo por escrito.
II.   Planea, estratégica y tácticamente, como vas a alcanzarlas. Después de conocer lo que quieres, es preciso determinar como realizarlo. El plan detallado tiene un efecto poderoso a la hora de la acción por cuanto permite precisar en que fase prioritaria debe ser enfocada la atención y llevar a cabo la acción respectiva.
III.   Establece una curva de resultados factibles de ser alcanzados, en el espacio y tiempo. Es decir, la fecha tope dentro de la cual obtener el respectivo logro. Este es uno de los secretos más poderosos para optimizar la propia acción, por cuanto todo objetivo para ser realizado precisa un tiempo determinado –en el mejor y en el menos favorable de los casos- el cual debe ser claramente definido, de manera que, al irse acercando a la meta se conserve la confianza de su factibilidad.
IV.   Espera lo mejor aún en los momentos en que tu tenacidad es puesta a mayor prueba.
V.   Ten valor y confianza en ti y en la vida: por la Ley de Abastecimiento Cósmico o Provisión Universal, oportunamente, obtendrás los recursos que requieres de donde menos lo esperas.
VI.    Avanza. A pesar de cuantos obstáculos se interpongan, siempre persiste un poco más. En los momentos menos fáciles, cuando se requiere una salida, se abren las puertas adecuadas, emergiendo del interior nuevas y más poderosas fuerzas que permiten alcanzar las metas, el equilibrio, la armonía y el nuevo orden cósmico que corresponde. A pesar de todo, sigue adelante tenazmente. Nadie sabe cual es su máxima capacidad de resistencia y poder hasta que las circunstancias le prueben para darse cuenta de que, en lo interno, reside el poder suficiente para resolver toda situación, siempre; con cada prueba superada, se adquiere mayor confianza para afrontar con éxito la vida.
VII.   Aplica la concentración de esfuerzos, haciendo una cosa prioritaria a la vez, para evitar el despilfarro de energía; así podrás resolver cualquier situación, siempre.
VIII.   Llena tu mente, en todo momento, de pensamientos de progreso, abundancia, prosperidad, salud, fortaleza, energía, triunfo, paciencia, tolerancia, amor y gratitud. Mantén la actitud mental positiva. La tenacidad es un estado interior que se cultiva y desarrolla en su máxima expresión para alcanzar más y mejor éxito en la vida; pero, por encima de todo, la realización de la propia misión existencial.
IX.   Especialízate. Ten presente que el 20% de tus actividades genera el 80% de los resultados que obtienes, y, el 80% de lo que haces, produce sólo el 20% de los mismos.
Centrándote en las primeras dispondrás del 80% de tu tiempo libre para incrementar tu efectividad.
X.   Relájate a nivel físico, mental y espiritualmente. La mente en calma genera poder y actúa creativamente, generando resultados positivos y satisfactorios.
XI.   Reflexiona meditativamente, -en estado de interiorización-,  primero, haciéndote cargo probable de los resultados que obtendrás una vez llevada a cabo la acción y luego actúa con firmeza el tiempo suficiente y con expectativas positivas, hasta lograr las metas genuinas de tus propósitos. Conserva a la vista los resultados que buscas alcanzar. Los antiguos latinos, expresaron: -“El agua blanda y la piedra dura, gota a gota se hace la cavadura”. Es decir, la gota de agua constante orada la roca.
XII.   Detrás de toda obra exitosa existe una mente preparada, decidida y tenaz, que con trabajo suficiente y dedicación constante demuestra la fe que ha tenido en la utilidad de su trabajo como eslabón del progreso universal.
XIII.   La tenacidad es la manifestación de la voluntad divina dentro de cada ser, que busca expresarse, ubicándolo en el nuevo orden cósmico que le corresponde de acuerdo al esquema de los planes del Gran Arquitecto del Universo.
XIV.   ¡Que el Creador te ilumine, guíe y proteja! Haz bien tu obra y cumple tu misión, en la vida, con amor, confianza, paciencia, honradez, tenacidad y espíritu agradecido.


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